Cómo dejar ir los elementos sentimentales

El desorden puede llegar a nuestra casa por muchos motivos: no tenemos tiempo de ordenar, llegan muchas cosas a nuestra casa que no tienen donde «vivir», si tienes niños, ni te cuento, ropa deportiva, zapatos, mochilas, que terminan esparcidos por toda la casa. Pero uno de los motivos que hacen que el desorden se instale en la mayoría de casos es por el problema que tenemos a dejar ir las cosas.

Las cosas más difíciles de deshacerse son los objetos sentimentales, objetos que nos dieron nuestros familiares más antiguos, los viejos álbumes de fotos, los trabajos del colegio de nuestros hijos, tarjetas de felicitaciones, correspondencia antigua. Estos son algunos de los más habituales, pero la lista es interminable.

Recuerdo que cuando mis hijos nacieron, guardaba cada foto, cada nota, cada dibujo de la escuela. Era como si necesitara atesorar cada recuerdo de la infancia de mis hijos, como si no los guardaba perdía parte de su infancia. Pero, aunque en esa época todavía no ejercía como Organizadora profesional, mi interiorización del orden, me hizo darme cuenta que aunque estos elementos pueden tener un valor sentimental, hay pocas razones para mantenerlos.

En su lugar, lo que hice es escoger los elementos más importantes para mí, no para mis hijos, y almacenarlos en una caja que he destinado a ello, evitando que estos se desborden.

Es cierto que es difícil dejar de lado los artículos que amas, pero es importante hacerlo.

Si quieres puedo darte algunos consejos sobre cómo organizar algunos de los elementos sentimentales más comunes que las familias a menudo sostenemos.

Dejar ir los dibujos de los niños

También te propongo crear tu pequeña galería de arte. En mi caso lo que he hice, además de la caja de recuerdos, instalar en la habitación de mis hijos dos pizarras metálicas, donde con imanes iba poniendo los trabajos o recuerdos del momento, y que iba rotando o cambiando según ellos iban creciendo, es una manera de tener los recuerdos vivos y actualizados.

Y mi última propuesta para los que os es difícil dejar ir los objetos sentimentales, es hacer una foto de éste. Y ahora que ha llegado el otoño con sus días lluviosos, una manera de pasar una tarde de sábado es catalogando los proyectos de arte de tus hijos, almacenándolos y organizándolos digitalmente. En el futuro, cuando tu hijo traiga a casa un nuevo dibujo o pintura, toma una foto de él y lo archivas en tu carpeta digital. De este modo incluso será más fácil ver cómo tu hijo crece y desarrolla sus talentos.

Dejar ir las fotografías

Quién no guarda en alguna caja fotos borrosas o mal capturadas hechas con las cámaras antiguas. O fotos que hemos heredado de nuestros padres, de las que no conocemos a nadie de los que en ellas aparecen.

Por ello, por un lado te propongo deshacerte de las fotos borrosas, mal captadas, que no conoces a los fotografiados, e incluso de personas que ya no tienes ninguna afinidad. Una vez tengas hecha la criba, elije las mejores, las que más te hacen sentir cuando los miras, las que te evocan buenos recuerdos y guárdalas en un álbum de fotos. Para esta tarea, ya tienes otro sábado por la tarde lluvioso ocupado

Si eres creativo, también puedes hacer un álbum con fotos y notas que acompañen a cada una de las imágenes que has decidido guardar.

Tienes que evitar esas cajas almacenadas, olvidas en cualquier armario, llena de fotos, sin ningún orden. Te aseguro que serán recuerdos olvidados que no te aportarán nada. Mientras que si haces esta selección tu álbum se convertirá en algo tuyo y muy personal, lleno de grandes y emocionantes momentos.

Dejar ir las reliquias familiares

No todas las reliquias pasadas de generación en generación tienen el suficiente valor sentimental para ser guardadas para siempre. De hecho, muchas reliquias están dañadas o no son deseadas. Aún así, la mayoría de la gente lucha por no tirar la porcelana de la abuela, incluso si está astillada y manchada, o nunca ha sido ni será utilizada.

Por ello, te propongo, en lugar de mantener el conjunto completo de la porcelana China o la cubertería de cientos de piezas que ocupa un montón de espacio el almacenarlo, elige una pieza de cada, por ejemplo, una taza y su plato, y utilízalo como objeto decorativo en tu comedor o cocina, y tendrás un nuevo arte con el que decorar tu hogar. Cuándo mires ese objeto recordarás a tu antepasado, pero de forma positiva, ya que formará parte de la decoración, pero no saturará el almacenamiento en tus armarios

No por aferrarte a los elementos de tus seres queridos los quieres más, hay que dejar ir las cosas sin sentirse culpable.