Habitación juvenil: bienvenidos al caos

Aunque las expresiones “organizar” y “habitación juvenil” son dos términos contradictorios, opuestos, antagónicos debemos pensar que una habitación juvenil no debe ser el principio del caos.

Si un adolescente aprende habilidades de organización, les ayudará a organizarse mejor en la universidad y durante toda su vida adulta.

Para ello, nuestro objetivo debe ser intentar crear un mundo a su medida, un lugar donde refugiarse, en el cual se sienta cómodo, y sobre todo fácil de ordenar. Os detallo algunas pautas para conseguirlo o al menos intentarlo.

  • La primera es hacerles partícipes de todo lo que decidamos, si están de nuestro lado todo será más sencillo.
  • Debemos partir de la base que un adolescente tiene una visión diferente de un dormitorio, que un adulto, y el orden no es una de sus reglas, las habitaciones desordenadas parecen ser un rito de paso de adolescente. Unas buenas opciones de almacenamiento serán la mejor característica que necesitarán.
  • Tener lugares para guardar todas sus cosas, incluso si es tan simple como lanzarlas rápidamente en un cajón, mantendrá su habitación ordenada rápidamente.
  • Los elementos de almacenamiento necesarios en una habitación incluyen aparadores, estanterías, cajas debajo de la cama, bancos de almacenamiento. La practicidad tiene que ser la gran regla, si no es fácil de ordenar no se ordena (entre nosotros, y si lo es, tampoco).
  • Hay que conseguir que su habitación sea un espacio donde pueda tener intimidad, una zona cómoda para estudiar y estar con sus amigos, y conseguir un caos ordenado.
  • ​Es importante que tenga un espacio de estudio sólo para el/ella. Este debería tener algunos elementos importantes:
  • Una mesa o escritorio.
  • Una silla cómoda.
  • Tomas de corriente y de cables para ordenadores, tablets o móviles utilizados para estudiar, o no.
  • Todos los artículos de escritorio (lápices, bolígrafos, calculadora…) deben estar muy accesibles.
  • Deberían tener un lugar donde poner su mochila.

Un consejo más, no os desesperéis.