Los detalles cuentan

Seguro que muchos de vosotros pensáis que cuando alguien me contrata es porque su casa está llena, repleta, abarrotada de objetos inútiles, espacios desorganizados y armarios repletos, y aunque en muchos casos es lo que me encuentro, en otra gran mayoría no es nada de eso, y lo único que sucede es que muchos pequeños detalles hacen que su casa se vea desorganizada.

Los detalles que os voy a enumerar son los que sumados harán que una casa se vea o no organizada, son pequeñas cosas que además no representan mucho esfuerzo llevarlas a cabo y hacen la diferencia entre el orden o el desorden.

Os voy a enumerar las más importantes:

- Entrada con zapatos desalineados y percheros abarrotados. Esos zapatos en el suelo de cualquier manera o esos percheros repletos de no se sabe qué son desorden visual, si alineamos los zapatos y despejamos el perchero habrá un antes y un después.

- Mesitas de noche con las superficies repletas de objetos. Si sacamos todo lo que no pertenece a ese lugar, agrupamos lo que sí en una cesta o lo guardamos en el cajón, tu habitación será otra.

Exceso de decoración. No es necesario llenar cualquier hueco, huequecito, estantería, balda o lo que sea, nuestros espacios deben respirar.

- Mesitas de centro del comedor repletas. Es lo primero que ves en el salón y es lo que hará que éste se vea ordenado o no, despéjala y se hará la luz en tu salón.

- Armarios con perchas distintas y mal colocadas. Una pequeña inversión en perchas hace milagros.

- Baños con un montón de botecitos por cualquier sitio. Si después de hacer una buena limpieza todavía no tienes espacio disponible en las estanterías o espacios de almacenaje disponibles, agrúpalas en cestas, esto te ayudará a mejorar tu armonía visual.

- Superficies de cocinas con un número incontable de objetos, utensilios o no se sabe qué. Despréndete de todo lo que no tenga utilidad, lo que no pertenezca a ese espacio, haz una purga a conciencia, sin sentimientos y verás como cambia tu cocina.

- Librerías llenas de libros colocados sin ningún orden, apilados, conviviendo con un montón de objetos decorativos que abarrotan todo el espacio. Ordena tu librería por color, tamaño, con autor por lo que tu prefieras. Deja espacios vacíos para que respire. Rompe esquemas de orden, combinando orden vertical y horizontal. Y por último, combina libros y decoración, pero sin abarrotar los estantes.

- Esas sillas repletas de ropa o de no se sabe qué. Si es ropa para lavar, pues a la lavadora o al cesto, si es para planchar crea un espacio no público para guardar la ropa, si es ropa para guardar, pues no lo demores más, y si es ropa que no sabes que ni está aquí igual es un buen momento para decirle adiós.

Estos son algunos de los más habituales, pero hay muchos más que pueden hacer la diferencia entre el orden y el desorden, aunque sólo sea visual, igualmente es desorden.