¿Quieres ser feliz? Pues practica el Hygge y el orden

Una de mis mejores amigas, siempre me comenta, que su sueño sería ser una ciudadana danesa, vivir y disfrutar de este encantador país, el motivo, año tras año los daneses encabezan los primeros puestos dentro de los países más felices del mundo, y eso es un gran aliciente.

La primera vez que me lo comentó me sorprendió, pensé, cómo un país con un clima tan espantoso como el suyo, podía ser tan feliz. Si lo miras desde el punto de vista de un ciudadano del mediterráneo, donde el sol es el mejor aliado para un estado de ánimo alegre, me parecía raro, como podía ser, que un ciudadano danés fuera más feliz que nosotros, si no ve el sol en muchos días, el secreto para conseguir esa continua y envidiada felicidad, el HYGGE

No sé si conoces o has oído hablar de este nuevo movimiento, pero si es la primera vez que te hablan de él, decirte que es una forma de entender y disfrutar de la vida: planes sencillos, crear ambientes cálidos y disfrutar de las cosas buenas que te da la vida en soledad o en buena compañía.

Y ahora me dirás, qué relación tiene el Hygge con el orden, pues mucha, sin esta última, conseguir momentos «hygges» sería más complicado.

Imagínate un momento hygge, tal y como lo entienden los daneses: una taza de café o un chocolate caliente, acurrucado en tu sofá, con una manta, leyendo a la luz de una velas aromáticas, es un momento perfecto, pero imagínate el mismo momento, teniendo a tu alrededor todo desorganizado, la mesa sin sacar, ropa por todas partes, tu cocina hecha un desastre … el momento hygge ha desaparecido.

U otra situación. Tienes tu casa toda desordenada, y debes dedicar mucho tiempo a ordenarla, porque tus sistemas de organización no son los mejores y no tienes una casa para cada cosa. Esto hará que todo ese tiempo que dedicas de más a poner orden, es tiempo que no podrás dedicar a tu familia o simplemente a ti mismo, y eso no es hygge.

Por ello, si te atrae este movimiento, el cual al parecer trae «la felicidad», crea un ambiente hygge en tu casa.

Para ello, te propongo ahora que llega el frío, apoderarte de una mantita, decorar tu salón con velas aromáticas u otras formas de iluminación cálida, prepararte un buen café, té o chocolate calentito, escoger un buena lectura, o simplemente una película o una serie que te guste a ti, o si tienes pareja a ambos, poner tu móvil en modo avión, y a disfrutar. O también puedes crear grandes momentos «hygges» reuniéndote más a menudo con tus amigos, tu familia, o con aquellas personas con las que te sientas más tranquilo y en paz.

Recuerda, para disfrutar de la felicidad danesa: organiza tu hogar, destierra el desorden y disfruta de los pequeños placeres que te ofrece la vida sin salir de casa, en buena compañía o contigo mismo.