¿Sabes cuáles son las 5 excusas más comunes para mantener el desorden?

Cuando un cliente contrata mis servicios, en la parte inicial, tal y como os he explicado en otros post, hay que llevar a cabo la tarea del vaciado, el decirle adiós a muchos objetos, es inevitable, y es en este momento donde surgen las excusas más ingeniosas para justificar que ese artículo debe continuar en su vida, pero hay 5 que son las TOP.

Te las voy a describir, aunque seguro que alguna de ellas te es familiar. También te voy a dar algún consejo para poder vencerlas, y poder dejar de tener ese apego que tienes a la gran mayoría de objetos, de los cuales te ves incapaz de deshacerte, para donarlos, venderlos, reciclarlos o desecharlos.

¡Tal vez aumente su valor algún día!»

Doy fe, la mayoría de los objetos domésticos comunes rara vez aumentan su valor. La olla a presión que nos regalaron hace 30 años cuando nos casamos, y que no utilizamos, aunque sea muy vintage, su valor no va a aumentar, podemos regalarla a alguien que la utilice. O algo que me encanta, ya que los encuentro en casi todas las casas donde voy, relojes de pulsera desde la adolescencia, yacen en los cajones, viendo pasar el tiempo, para qué?

Pregúntate cuánto vale para ti que este artículo ocupe un espacio en tu hogar durante años, sin mencionar el tiempo dedicado a almacenarlo, limpiarlo y mantenerlo para que puedas revenderlo algún día. En el caso de los relojes, te aseguro que ponerlo en funcionamiento de nuevo, el día que su «valor» esté …. ups! por debajo de lo que lo compraste, no vale la pena.

«¡Tiene valor sentimental!»

Mantener algunos elementos sentimentales está bien, yo tengo en mi casa una caja para cada uno de nosotros con nuestros recuerdos más importantes, pero es una caja de dimensiones controladas, no un armario entero. Es importante establecer límites sobre la cantidad de elementos sentimentales que puedes mantener, recuerda el espacio es limitado.

Limítate a un cierto número de elementos sentimentales y cuida cuidadosamente lo que guardas. Por ejemplo, si tiene 100 objetos que te recuerdan a un miembro de la familia, redúcelo a sus 5 o 10 favoritos y elimina el resto.

Las emociones que ponemos en los objetos nos anclan, y lo importante es no anclarse, sino conseguir caminar hacia la dirección correcta.

«¡Puede que lo necesite algún día!»

Si puedes llegar a determinar exactamente cuándo necesitarás ese artículo, definitivamente debes conservarlo. Si solo te aferras a él porque puede que hipotéticamente lo necesites algún día, dile adiós. Piensa cuánto espacio ocupa este objeto en tu casa, o cuánto tiempo pasas almacenándolo, limpiándolo o manteniéndolo, y luego vuelve hacerte la pregunta, y creo que la respuesta ya sabes cuál es, NO LO NECESITAS Y PUEDES DECIRLE ADIOS.

«¡Fue un regalo!»

Es cierto, que muchos de mis clientes necesitan guardar algunos objetos que les han regalado, porque cuando los miran se activa en su memoria buenos sentimientos, y esto también es importante. Pero, no es necesario mantenerlos todos, sólo es necesario guardar los más importantes en la caja destinada a los recuerdos. Si queremos quedarnos con todos ellos, al final llegaremos a la acumulación, que luego deriva en desorden, y este es el paso al caos, y os aseguro que es mucho más dañino que los sentimientos que pueda aportarnos el objeto en sí.

Es por eso que os insto a todos, incluida yo, a ser donantes conscientes de regalos. Parte de ser un donante consciente de regalos, es comprender que una vez que das ese regalo, no tienes control sobre lo que el receptor hace con él, y eso no debe hacerte sentirte mal. Nadie debe vivir con objetos que se sienta obligado a mantener por la culpa o el miedo de que alguien pueda molestarse por desprenderse de él.

Un regalo ha cumplido su propósito cuando el donante del regalo ha experimentado la alegría de encontrar y entregar este objeto al receptor del regalo.

«¡Era caro!»

Muchas cosas son caras, de hecho todo puede considerarse caro, pero el dinero ya lo gastastes en el momento que lo compraste. Este artículo puede tener un costo irrecuperable, pero mantenerlo no hará que ese dinero vuelva a ti, a menos que realmente sea un objeto valioso que puedas revender.

No pongas excusas!! Deshazte de lo que realmente no necesitas. Como siempre digo:

Es importante vivir con lo que verdaderamente se ama y se necesita, rodeándote de lo que te interesa, te inspira y te hace feliz.